Una barcaza se convierte en un refugio para gatos abandonados en Ámsterdam
Una barcaza se convierte en un refugio para gatos abandonados en Ámsterdam
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Una barcaza se convierte en un refugio para gatos abandonados en Ámsterdam

Muchos son los habitantes de Ámsterdam que han decidido vivir en sus canales en barcazas. ¿Pero sabías que también podemos encontrar un refugio de animales en una de esas casas flotantes? Os presentamos un refugio único en su especie: ¡el Catboat!

Si ya has visitado Ámsterdam, es muy probable que te hayas cruzado con el Catboat. Esta barcaza amarrada a la orilla de la capital holandesa es un refugio de gatos abandonados famoso que lucha contra el abandono de las mascotas.

De Poezenboot

Conozcamos el Catboat o, como se diría en holandés, "De Poezenboot". Se trata de un lugar único en su especie, pues se trata del único refugio de animales flotante.

Actualmente, acoge a unos 50 gatos, todos abandonados o callejeros a los que encontraron en Ámsterdam o por sus alrededores. Y de esos 50 mininos, 17 vivirán, a partir de ahora, todo el año en el refugio. Al fracasar su adopción, se acostumbraron al refugio y ya se consideran adoptados... ¡por el propio refugio!

La mayoría de los gatos son cruces, también llamados gatos domésticos, pero resulta que el refugio sobre el río también acoge a gatos de raza. En este momento, un gato persa espera que le adopten. Es hembra, se llama Kasumi y, aunque tiene bastante carácter, es tan bonita que seguro que encuentra rápidamente una familia.

Una larga historia

¿Pero cómo surgió la idea de crear un refugio de animales en una barcaza? Todo comenzó en 1966, cuando Henriette van Weelde, conocida en la ciudad como la "Dama de los gatos", comenzó a llevarse a los gatos callejeros a una antigua barcaza que reformada que transformó en un remanso de paz para mininos con ayuda de sus amigos.

La casa flotante se ha sometió a varas transformaciones y reformas desde aquella época hasta convertirse en una habitación en condiciones en 1979. La Fundación Catboat se pasó a ser, oficialmente, una asociación caritativa en junio de 1987 y, en 2001, renovaron una vez más la barcaza para corresponder a las normas sanitarias que impone la ley holandesa en cuanto a protección animal.

Los accesos a la barcaza están sellados con burletes y adornados con mallas metálicas para que los gatos no traguen agua del río sin querer.

Legado

Henriette van Weelde falleció en 2015, con 90 años, pero su legado permanece. Actualmente, son las donaciones y las propuestas de los voluntarios los que hacen que esta asociación única en su especie siga adelante. El dinero que se recauda sirve para cuidar, tatuar, espulgar, alimentar y asear a los gatos, mientras que numerosos voluntarios cuyas edades oscilan entre los 20 y los 70 años ayudan al mantenimiento y en la vida diaria del refugio flotante.

Sin embargo, adoptar a un gato del Catboat requiere reflexión y convicción. La asociación pide a los potenciales adoptantes que realicen una primera visita al refugio para conocer al gato que desean adoptar. A continuación, deben esperar 24 horas antes de volver al refugio para continuar con el proceso de adopción y demostrar que están muy seguros de su decisión.

El objetivo de todo esto es fomentar una adopción responsable.

La redacción

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