Sufre hibristofilia y aún así la justicia le permite seguir criando a su hija
Sufre hibristofilia y aún así la justicia le permite seguir criando a su hija
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Sufre hibristofilia y aún así la justicia le permite seguir criando a su hija

Mariya Stewart tiene 22 años y vive en Arizona, en Estados Unidos. La joven se ha hecho popular debido a un trastorno llamado hibristofilia.

Mariya, que con tan solo 22 años, ya tiene una hija de 6 años, siente una gran atracción por personas peligrosas que se encuentran al margen de la ley.

Su obsesión le ha llevado a tatuarse los nombres de los asesinos en serie más famosos de la historia y a escribirles cartas a los que actualmente se encuentran en prisión.

Por otro lado, en sus redes sociales, la joven no duda en alardear de la correspondencia que recibe de los asesinos en serie más famosos de Estados Unidos. Tampoco duda en subir fotos de los artículos que los medios hacen sobre ella.

Lo que nosotros nos preguntamos es: si una persona que sufre tal trastorno ¿está capacitada para ser madre?

La hibristofilia

La hibristofilia es una parafilia o conducta fuera de lo normal que lleva a la persona que la padece a querer mantener relaciones sexuales con una persona peligrosa, ya sea un asesino, un ladrón, un violador o cualquier persona que a los ojos de la persona que padece este trastorno, resulte conflictiva.

Existen dos tipos de personas con hibristofilia: las pasivas y las activas. Las primeras solo estarían interesadas en obtener placer de los delincuentes y las segundas, serían capaces de cometer delitos debido al fanatismo que sienten por esos criminales.

Hasta el momento no se ha podido determinar cuántas personas podrían tener esta parafilia porque no se trata de un trastorno que se pueda diagnosticar, sino de una preferencia sexual.

Sin embargo, según algunos estudios científicos relacionados, se ha estimado que es una parafilia sufrida sobre todo por mujeres heterosexuales. Un estudio, realizado a través de los testimonios de mujeres de delincuentes, determinó varias razones por las que estas comenzaron a sentirse atraídas por sus respectivos maridos:

- Algunas mujeres podrían acabar enamorándose de personas peligrosas al sentirse capaces de cambiar a esa persona violenta con su amor. El factor de violencia sería un atractivo para ellas que las llevaría a intentar dirigir a esa persona por el buen camino.

- Otras mujeres determinaron que lo que sentían hacia sus respectivos maridos era más bien pena. Ellos les hacían sacar su lado maternal y tenían tendencia a protegerlos pese a que se trataba de verdaderos delincuentes.

- Entre las mujeres que afirmaron estar enamoradas de un delincuente, un colectivo más pequeño declaró que habían desarrollado esos sentimientos con el objetivo de unirse al club de fans del asesino y conseguir ganar fama o atención mediática.

Al parecer, el caso de Mariya se identificaría con este último de los perfiles elaborados por el estudio de la psicóloga forense Katherine Ramsland.

Algunos de los delincuentes más famosos, de los que se ha dado a conocer que mantuvieron relaciones personales con fans, han sido: Josef Fritzl, Ted Bundy o Charles Manson.

Desafortunadamente, no existe ningún tipo de tratamiento para este tipo de parafilia, ya que no existen unos patrones determinantes que identifiquen esta preferencia sexual.

La redacción

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