Los bañadores con redecilla son peligrosos para los niños pequeños

¡El verano está a punto de llegar! Y quien dice verano, dice bañador. Con la llegada del calor, casi todo el mundo prefiere pasar sus vacaciones en bañador, sobretodo, los niños. Pero hay que tener cuidado, pues los bañadores para niños pequeños pueden resultar muy peligrosos para ellos.

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El final del verano se acerca, pero los niños aún tienen días de vacaciones por delante para disfrutar. Apurar el mes de agosto e incluso principios de septiembre es una idea fantástica si eres de los que les gusta pasar sus días libres en la playa. Evitas la masificación de julio y agosto pero septiembre aún ofrece días de mucho sol y buen tiempo para pasar unas vacaciones de 10 en la costa. Si vas con tus hijos y son pequeños debes tener en mente el kit imprescindible que no debes olvidar: crema solar de un factor alto para protegerles del sol, una buena sombrilla que asegure una sombra suficientemente grande para toda la familia, gafas de bucear para que no les entre mucha sal en los ojos si les encanta pasar las horas nadando en el mar y, cubos y palas para hacer castillos en la arena y tenerles entretenidos y como no, sus bañadores favoritos.El peligro de los bañadores infantiles Con los bañadores de los niños hay que tener mucho cuidado. Pueden parecer inofensivos pero hay un tipo de traje de baño que es especialmente peligroso para los chicos. Procura evitar los bañadores de redecillas, pueden estrangular los genitales de los más pequeños y las consecuencias pueden ser nefastas, además de suponer un muy mal trago para los niños. La historia del pequeño JackLaura Collins y su hijo seguro que no olvidarán el verano que pasaron en España. Su día de playa se vio truncado por un doloroso imprevisto para el pequeño. Su hijo de 5 años mostraba después de llevar puesto todo el día el bañador signos de molestia, y cuando su madre se lo fue a quitar para llevarlo a la ducha descubrió lo que pasaba. Sus genitales se habían enredado en la malla provocándole un gran dolor. La madre declaró que su hijo “estaba gritando de una forma que nunca antes había oído. Jack gemía de dolor”. Acudieron rápidamente a la enfermería del hotel en el que se alojaban. Pidieron tijeras y todo lo necesario para liberar al pequeño de la redecilla. El personal del hotel no fue capaz de cortar la red así que tuvieron que llevárselo al hospital. Sus genitales estaban más inflamados de lo normal. Al pequeño Jack le atendieron en urgencias. Ellos sí consiguieron liberar los genitales del menor una vez que le bajó un poco la inflamación. Pudieron hacer lo necesario para que el dolor se le pasara y que los genitales no sufrieran ninguna secuela del susto. Menos mal que le atendieron antes de que fuera demasiado tarde. En el hospital no era la primera vez que recibían un caso como el suyo. No se aconseja a los padres comprar bañadores de redecilla a sus hijos, especialmente cuando son tan pequeños. La tela se puede rasgar con facilidad y los pequeños agujeritos de la malla pueden ser una trampa terrible para los genitales de los pequeños.