3 sencillos consejos para evitar que la pasta se pegue en la cacerola

Estos sencillos consejos ayudaran para que la pasta no se pegue a la cacerola. Hazlo ¡Rápido y eficaz!

3 sencillos consejos para evitar que la pasta se pegue en la cacerola
Leer más
Leer más

Cuando no tienes tiempo o te falta inspiración para comer, la pasta siempre será una buena alternativa. Rápida de cocinar y fácil de añadir a tus comidas, la pasta es el mejor aliado para alimentarte rápido. Pero a veces, cuando lo cocinas o lo escurres, tiende a pegarse. ¿Cómo se puede evitar? Compartimos contigo 3 sencillos consejos para triunfar siempre.

Cocer la pasta en una olla grande

Si cocinas la pasta para una mesa de seis en una sartén pequeña, el riesgo de que se pegue es mayor. Por lo tanto, elije una cacerola más grande, incluso más alta, para que la pasta tenga suficiente espacio para separarse y flotar sin estar apretada. Cuanto más espacio tengan, menos probable será que creen un bloque difícil de separar. Eso sí, ten cuidado de no poner demasiada agua en la olla para que no se desborde.

No los cocines durante demasiado tiempo

En general, se necesitan entre 4 y 15 minutos para cocer bien la pasta, dependiendo del tipo. Por ejemplo, la pasta fresca o los macarrones tardarán menos en cocinarse que los espaguetis o los farfalle.

Si quieres comerlo al dente, no dudes en meter un tenedor de vez en cuando y probar para ver si la consistencia es la adecuada para ti. Sin embargo, si supera este tiempo medio, tendrás una pasta que esté toda blanda y pegajosa. Sólo hay que vigilar la cocción para evitar que esto ocurra.

No lo dejes reposar en el colador

No antes de drenar, no antes de mezclar. Este es el lema que debes aprender de memoria si quieres evitar que la pasta se pegue. Esto se debe a que la pasta contiene y libera almidón durante la cocción. Este almidón permite que la salsa se adhiera mejor a la pasta, pero también es la razón por la que la pasta tiende a pegarse.

Sí los dejas enfriar en el colador, ¡esto es exactamente lo que ocurrirá! Así que recuerda escurrirlas durante unos segundos antes de echarlas en la salsa de tu elección. Y si no quieres comerlos enseguida o quieres guardar algunos en la nevera, cúbrelos con un chorrito de aceite de oliva o una nuez de mantequilla antes de guardarlos en una caja hermética.