¿Pones miel en tu té o infusión? ¡Error!

Poner miel en tu bebida caliente no es una buena idea y esta es la razón.

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Ya sea para tratar un dolor de garganta o por costumbre, mucha gente endulza su té o infusión con una cucharada de miel. En efecto, conocida por sus numerosas virtudes antibacterianas y antiinflamatorias, la miel es una verdadera medicina natural además de ser mejor para la salud que el azúcar blanco. Así que hay muchas razones para usarla en tu cocina.

Aunque hay que decir que todos cometeríamos el mismo error si añadiéramos este milagroso elixir a nuestra infusión. ¡Te contamos por qué!

Miel en agua caliente, un gran error

Como habrás adivinado, el problema es el contacto entre el agua hirviendo y la miel. De hecho, la miel tiene un pequeño organismo que le da sus propiedades antibacterianas y antisépticas:

  • Acidez baja
  • Un alto nivel de azúcar
  • Un poco de agua
  • Las enzimas de defensa transmitidas por las abejas

Cuando se agrega agua hirviendo a todos estos elementos, automáticamente pierden sus poderes. De hecho, la miel es un producto sensible a la oxidación y al calor. Cuando la temperatura supera los 42°C, las propiedades de la miel ya no pueden ser efectivas. ¡Imagina el desastre cuando viertes tu agua a 90°C sobre ella!

Pero entonces, ¿cómo puedes disfrutar de los beneficios de la miel?

¡La miel sí, pero en el momento adecuado!

En primer lugar, no te preocupe, podrá seguir tomando miel directamente del agua caliente para endulzar tu té.

Pero si tienes este hábito para aliviar tu dolor de garganta, solo tendrás que cambiar el orden de los pasos. Lo principal es no diluir la miel con agua o leche para no alterar su acidez.

Para beneficiarse de las virtudes curativas y calmantes de la miel, debes beber una infusión o té de hierbas cuyo calor facilite la absorción de la miel. Una vez que su té de hierbas esté terminado, puede echarte una cucharada de miel. Lo importante es no mezclarlas para preservar su eficacia.