La forma correcta de realizarte una autoexploración de pechos para detectar cáncer de mama

El cáncer de mama es una de las enfermedades más letales entre las mujeres. Sin embargo, si se detecta a tiempo puede tratarse muy bien y el desenlace puede ser muy distinto.

La forma correcta de realizarte una autoexploración de pechos para detectar cáncer de mama
Leer más
Leer más

Es una de las enfermedades que más afecta a las mujeres con más de 60.000 nuevos casos diagnosticados cada año, de hecho el cáncer de mama es la segunda causa de muerte en las mujeres, después de las enfermedades cardiovasculares.

La tasa de supervivencia promedio es de 5 a 10 años en mujeres con cáncer de mama invasivo no metastásico el cáncer de mama puede tratarse bien. Estas estadísticas son promedios y la probabilidad de recuperación de cada persona depende de muchos factores, entre ellos la detección del tumor.

Por ello es muy recomendable realizar revisiones ginecológicas periódicas. Además de conocer y saber hacerse un autoexamen para detectar posibles anomalías en los pechos. Te contamos cómo hacerlo correctamente

Cómo realizarte una autoexploración de pechos tu misma

Conocer tus pechos es fundamental para detectar cualquier anomalía de forma temprana. Es recomendable revisar tus mamas a partir e los 25 años, por lo menos una vez al mes, también durante el embarazo y la menopausia ya que las probabilidades aumentan.

Los principales pasos para la autoexploración:

  • Cambios en tus pechos: Frente a un espejo, presta atención a posibles cambios en la piel, forma o el volumen de la mama, especialmente si ves o notas hundimientos, retracciones o alteraciones. También es importante que vigiles las manchas que los pezones sean del mismo color y no sobretodo que no segreguen líquido. Importante: Obsérvate primero con los brazos pegados al cuerpo, después apóyalos en las caderas y, finalmente, levanta los brazos, cruzando tus manos sobre la cabeza.
  • Atenta a posibles bultos o puntos dolorosos: Presiona suavemente, primero uno y después el otro, haciendo movimientos circulares por toda la mama para descartar la presencia de bultos o puntos dolorosos. Después, dirige tu mano hacia la axila y masajea suavemente, también de forma circular.
  • Analiza el pezón: Para descartar ninguna segregación de líquidos (ya sea amarillento, lechoso, transparente o sanguilonento), el líquido es un claro síntoma de cáncer de mama.
  • El último paso: Túmbate y ponte un cojín bajo la cabeza y los hombros. Coloca un brazo bajo la nuca y, con la otra mano, toca poco a poco la mama y la axila. Hazlo con tacto firme y pausado, con las yemas de los dedos. El movimiento debe ser circular y suave, sin presionar mucho, y cubriendo ambos pechos y axilas.

Si detectas algún bulto o cambio raro en tus pechos como puede ser venas saltadas en los pechos, no dudes en acudir a tú médico y asegurarte de que te haga una mamografía, esta prueba es clave para el diagnóstico precoz de la enfermedad.