¿Por qué tienen tan pocos bolsillos las prendas femeninas?

¿Por qué tienen tan pocos bolsillos las prendas femeninas?

Seguro que ya te has preguntado por qué diantres hay a penas bolsillos en las prendas femeninas. Pues resulta que los motivos son esencialmente históricos, sin embargo, parece que la industria de la moda mantiene e, incluso, se beneficia actualmente de este legado sexista.

Es difícil llevar las manos en los bolsillos si llevamos prendas femeninas, y con razón: la mayoría carecen completamente de ellos. Como mucho, disponen de modelos minúsculos, lo justo para llevar una o dos monedas o un billete de metro más bien estrecho. Un sorprendente dimorfismo sexual indumentario cuyo origen se remonta a la Edad Media.

En la época de los valientes caballeros y de los juglares, las amables damas y los valerosos señores tenían la costumbre de llevar sus efectos personales en pequeñas bolsas independientes a sus trajes. Bien refugiados bajo la capa más externa de su atuendo, esos bolsillos de tela seguían siendo accesibles gracias a unas fisuras realizadas en la tela. Una configuración que, en aquella época, resultaba útil tanto para las damas como para los donceles.

Leer más
La foto de una modelo para la marca American Apparel provoca polémica

Pero a finales del siglo XVII, surgió la ingeniosa idea de coser directamente esas bolsitas de tela bajo la ropa. Al menos, en la de los hombres. Los amplios vestidos de las mujeres parecían lo suficientemente voluminosos como para disimular, también, una bolsita en ellos. Sin embargo, poco a poco, estas anchas prendas fueron tensándose hasta convertirse en un vestido de tubo. Una prenda femenina cerca del cuerpo que no deja mucho espacio para esconder una bolsa bajo la tela, por pequeña que sea. 

Abalorios brillantes

Para paliar este inconveniente, surgió una solución a comienzos del siglo XVIII: el monedero Châtelaine colgante. "Está formado por un amplio gancho cuya parte delantera está decorada y por cadenas que terminan en abalorios, tijeras y/o un reloj", nos cuenta el sitio web del Museo nacional del castillo de Malmaison. Un accesorio brillante que, al contrario que los bolsillos, no invitaba a guardar en él las pertenencias de una con tanta discreción. 

No obstante, en 1881 se fundó la Rational Dress Society. Una asociación a la que podríamos considerar feminista y cuyo objetivo era hacer que la moda femenina fuera más práctica y más fácil de llevar. Así, el grupo constituyó el punto de partida de una revolución de la ropa que, años más tarde, retomaron las Sufragistas.

Un dulce aroma a escándalo...

¡En 1910, apareció el "traje sufragista", una prenda que contaba con, al menos, seis bolsillos! "Todos bien visibles y todos fáciles de encontrar, incluso para aquella que lo lleva puesto", describía por aquel entonces el New York Times con ocasión de un desfile de moda. Una revolución de la ropa con un dulce aroma a escándalo...

Actualmente, ya suele haber bolsillos en las prendas femeninas. El problema es que su tamaño sigue siendo inferior a los que adornan los pantalones de los hombres. ¿Pero por qué motivo? Pues, en parte, a causa de la propia industria de la moda. ¿Qué mejor que privar a las mujeres de bolsillos para forzarlas a adquirir un bolso caro? Pero frente a los dictados de la moda, las mujeres no pueden permanecer impasibles con los brazos cruzados o, más bien, ¡en los bolsillos! 

Imagen: Getty 

• Irene Peris Martínez
Leer más
Recibe lo mejor de Ohmymag todos los días en tu correo electrónico
Suscribirse
Sin conexión
Verifique su configuración