Una perra que vivía encerrada en una jaula minúscula encuentra la libertad

Una perra que vivía encerrada en una jaula minúscula encuentra la libertad

Cuando la asociación polaca Otoz Animals encontró a Liszka, una pequeña perra maltratada que vivía encerrada en una minúscula jaula entre sus propios excrementos desde que nació, los voluntarios quedaron totalmente impactados ante tal acto de crueldad.Pero cuando Liszka sintió la hierba bajo sus patas por primera vez, su reacción emocionó y consoló a sus salvadores. 

Irene Peris Martínez
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