El triste final del perro que visitó cada día la tumba de su dueño fallecido durante 11 añosEl triste final del perro que visitó cada día la tumba de su dueño fallecido durante 11 años
El triste final del perro que visitó cada día la tumba de su dueño fallecido durante 11 años
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El triste final del perro que visitó cada día la tumba de su dueño fallecido durante 11 años

La historia de Capitán es de esas que te emocionan y hacen que se te salten las lágrimas. Una historia emotiva sobre el amor incondicional y la fidelidad de los animales hacia sus dueños.

Cada día a las 6 de la tarde Capitán llegaba puntual a visitar a su dueño al cementerio. Hace 11 años que Miguel Guzmán había fallecido y se encontraba enterrado en la localidad cordobesa de Villa Carlos Paz, en Argentina.

El perro estuvo acudiendo fielmente a su cita hasta el final, hasta que los trabajadores del cementerio encontraron el cuerpo sin vida del animal en los lavabos.

Capitán tenía 16 años y una salud muy precaria. Padecía una insuficiencia renal crónica que le provocaba vómitos y somnolencia. Apenas podía caminar y también había perdido la vista. Ninguna de sus dolencias impidieron al animal acudir cada día a visitar la tumba de su dueño, hasta el pasado domingo.

El 18 de febrero los cuidadores del cementerio encontraron el cuerpo del animal sin vida en los lavabos.

Capitán era muy conocido en la localidad. Los medios de comunicación ya hablaron de él en 2012, aunque llevase años haciendo sus rutinarias visitar por el cementerio. Era un perro muy querido y su muerte ha conmocionado no solo a quienes le conocían, sino a mucha gente más.

Tras la muerte de Guzmán, su familia no volvió a ver al animal. Lo dieron por desaparecido hasta que un año después lo encontraron en el cementerio junto a la tumba de su amo.

Cuando la historia de Capitán trascendió, fue la Fundación Protectora de Animales (FUPA) la que se ocupaba de alimentar al animal y vigilar su bienestar. Veterinarios se encargaron de su frágil salud y de aliviarle en las dolencias de su insuficiencia renal.

Ahora los vecinos de la localidad piden que se entierre al perro junto a su dueño y que se le costruya un monumento en su honor. Una historia similar a la de Lobi, el perro de la localidad malagueña de Archidona, que ya tiene una estatua que le recuerda.

La redacción

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