Las zonas erógenas tanto de mujeres como de hombres para aumentar la estimulación

Tanto los hombres como las mujeres cuentan con zonas erógenas que permiten una mayor estimulación y juegan un papel importante en el cerebro.

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La sensación de placer va más allá que la estimulación de los genitales. Las zonas erógenas se distribuyen alrededor del cuerpo humano tanto de hombres como mujeres y juegan un papel fundamental en la mente y el cerebro.

¿Qué son las zonas erógenas?

Las zonas erógenas son zonas que se caracterizan por tener un mayor número de terminaciones nerviosas en relación al resto del cuerpo. Conocer estas zonas erógenas del cuerpo humano también ayuda a mantener relaciones más satisfactorias ya que son zonas sexualmente estimulantes.

Estas zonas van desde los hombros hasta los muslos y algunas pueden ser idénticas en hombres y mujeres. Las zonas erógenas primarias son los propios genitales, como la vulva o el clítoris que tienen más de 80.000 terminaciones nerviosas. La principal zona erógena para el hombre es la glande.

En cuanto a las zonas erógenas secundarias, estas mantienen una mayor similitud entre hombres y mujeres aunque realmente dependen de cada persona. Puede tratarse de zonas como el cuero cabelludo, el cuello, la nuca...pero hay zonas más reactivas clasificadas por el siguiente orden según su estimulación.

Zonas erógenas femeninas

Las principales zonas erógenas secundarias femeninas son, por este orden, los labios, el cuello, los pechos, los pezones, la parte interna de los muslos, la nuca, las orejas y el culo. La estimulación de estas zonas es superior en el caso de la mujer que en el hombre.

Zonas erógenas masculinas

Las zonas erógenas secundarias del hombre son principalmente los labios, los testículos, la parte interna de los muslos, el cuello, los pezones, el períneo, la nuca y en último lugar las orejas.

Estas son las principales zonas que pueden mejorar la estimulación durante una relación íntima aunque pueden variar entre una persona y otra.