Cómo hacer que las felaciones sean mejores para ambas partes
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Cómo hacer que las felaciones sean mejores para ambas partes

Es el dulce pecado de las parejas. Para hacer de esta práctica un momento de complicidad y placer, te damos las claves para maximizar el placer para ambos.

El 80 % de las mujeres practican la felación con su pareja. Pero es un placer que no es exclusivo y que también complace a cualquier estilo de pareja. Sin embargo, esta relación sexual sigue intrigando a algunas personas, y se preguntan: "¿debo masturbarme al mismo tiempo?", "¿debo ir rápido o despacio?", "¿puedo mordisquear?". Responderemos a todas estas preguntas.

Aunque, como en cualquier práctica sexual, se establece un mecanismo de forma natural, hay gestos que harán que su pequeño tratamiento sea aún más agradable tanto para el receptor como para el/la que lo haga.

No pienses que estás en una película X

En primer lugar, te recordamos que la felación se practica solo si ambos miembros de la pareja lo desean. Nadie debe obligarse a complacer al otro. El sexo se hace entre dos y, sobre todo, con consentimiento. No tengas miedo de ir a por ello, todo ocurrirá de forma natural: imagina dar a tu pareja un tierno beso, solo un poco más abajo de su boca.

Si las películas pornográficas pueden influenciarnos, la vida real no tiene nada que ver. El objetivo no es ser vulgar y de mal gusto, esto no será más atractivo. Sé tú mismo y no dudes en jugar con tu sex-appeal. Si la felación imita a la penetración, no se limita a simples movimientos de ida y vuelta. Puedes jugar con la lengua, girarla, deslizarla por el pene o los testículos.

Partes preferidas: glande, corona y freno

La parte más sensible del sexo masculino es el glande. Es muy rico en receptores del placer. Así que este es el lugar que recomendamos que estimules. Puedes lamerlo de izquierda a derecha, ejercer un efecto de succión con la boca desde la parte superior del glande hasta la corona y el frenillo. Pero, sobre todo, cuidado: ¡nada de dientes ni de mordisquitos! El pene es muy sensible, así que los mordiscos son dolorosos.

Las manos también son útiles

No todo pasa por tu boca. Durante una felación, también puedes usar tu mano. Si tu lengua está ocupada, no dudes en hacer movimientos de masturbación al mismo tiempo. Si la coordinación no es tu fuerte, también puedes amasar con ternura sus testículos o su pene. Pero para un máximo efecto, puedes hacer movimientos de ida y vuelta con la boca y masturbarle al mismo tiempo. Empiezas lentamente, y después de unas diez repeticiones, puedes ir más rápido. El objetivo es estar en armonía con el otro, mientras te sientes libre de hacer lo que quieras.

Mirando a los propios ojos

Aunque esto puede parecer a veces incómodo - depende de la intimidad que se tenga con la persona - el hombre que recibe su pequeña recompensa a menudo disfruta viendo a la persona que lo hace. No dudes en tocarla, la tienes bajo control, no es un juego de palabras. Si lo miras mientras se la practicas, tu compañero se excitará aún más.

No tienes que ir hasta el final

Por supuesto, no tienes que seguir adelante con ello. Tú decides cuando el sexo se detiene. Puede ser una introducción al sexo, o tu pareja puede hacerte un cunnilingus a cambio.

No te obligues a recibir su esperma en tu boca si te da asco. En la vida, como en el sexo, nunca debes forzarte a hacer nada. En cualquier caso, si te gusta hacer el bien a tu hombre, con estos consejos seguro que te lo pasas muy bien.

El que recibe también tiene su papel

Si eres el receptor, tu papel también es muy importante. Si tu pareja quiere hacerte una felación, no dudes en indicarle suavemente tus preferencias sexuales. Para el que lo está practicando, siempre es agradable recibir palabras y caricias suaves durante el acto. Ahí es donde se crea una complicidad sin igual entre los dos miembros de la pareja.

Escrito por Alejandra G.

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