Esto es lo que le ocurre a tu cuerpo si dejas de tomar leche de vaca

¿Eres de los que has bebido leche de vaca toda la vida para desayunar o para el café? Si quieres dejar de consumirla, ten en cuenta estos efectos sobre tu organismo.

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Leche sí o leche no. De un tiempo a esta parte, el debate sobre si los lácteos son buenos o malos para la alimentación se ha enconado. En muchos casos (los extremos) con posturas irreconciliables.

Para los defensores de la eliminación de la leche en la vida adulta, que consideran una anomalía, los efectos que opera en el organismo son más beneficiosos que los que implica su consumo.

¿Su justificación? Que el organismo no produce la encima (lactasa) que debe para digerir la leche.

¿Cuáles son los beneficios de restringir la ingesta de leche de vaca en tu dieta?

Pérdida de peso

Cualquiera de los productos lácteos entra en el grupo de los muy calóricos. No en vano, contiene importantes cantidades de ácidos grasos, aunque estos son asimilables por el organismo.

Moderar o eliminar los lácteos de vaca de la alimentación no implica perder peso por sí mismo: se requiere de una dieta completa y equilibrada y sobre todo ejercicio físico constante.

Aumentará su vitalidad

Entre los componentes de la leche se encuentra el triptófano, un neurotransmisor utilizado en la industria farmacológica para favorecer la conciliación del sueño.

Si en tu dieta consumes una importante cantidad de glúcidos y proteínas, sumada la leche es normal sentir fatiga o sueño. De ahí que se diga que un vaso de leche caliente ayuda a dormir.

Por consiguiente, en el momento en que tu organismo no recibe ese triptófano, se muestra más activo.

Las digestiones serán más ligeras

Otra de las consecuencias que tiene la eliminación de la leche de vaca para tu organismo tiene que ver con la capacidad del aparato digestivo, y particularmente del intestino, para digerir sus nutrientes.

Al restringir el consumo no se exige este plus al aparato. Y sí, también se generan menos gases.

El olor corporal cambia

Sí, nuestro aroma natural depende mucho de lo que comemos. Y la leche no es uno de los que favorezca el buen olor. Su proteína al descomponerse se convierte en sulfuro de hidrógeno, lo que alimenta la proliferación de bacterias, responsables últimas del mal olor.

La piel, si la tienes grasa, mejorará su aspecto

Por último, y con especial interés para aquellas personas que no saben cómo atajar la grasa en la piel y el pelo, les gustará sabe que restringir las tomas de lácteos ayuda a regular la capacidad del organismo para producir grasa.