Te lo contamos todo sobre el orgasmo prostático
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Te lo contamos todo sobre el orgasmo prostático

Ciertos temas de la sexualidad son tabú, como el orgasmo prostático, el famoso punto P de los hombres. Pero a ellos les cuesta imaginar recibir un dedo en el trasero. ¡Una pena, pues no saben lo que se pierden! Te lo explicaremos.

Las prácticas sexuales son numerosas y no a todos nos gustan las mismas cosas. Pero sería una pena perder ciertos placeres que prometen el verdadero éxtasis.

Este es el caso del masaje de próstata, o el más trivialmente llamado "dedo en el trasero". Aunque las mujeres parecen estar más inclinadas a esta práctica que da placer, a pesar de no tener próstata, muchos hombres se resisten a ella.

La sexóloga Axelle Romby explica en una entrevista para Cosmopolitan que para "los hombres heterosexuales, el placer anal se ha asociado desde hace mucho tiempo con la homosexualidad".

¡Pues, sí! Para muchos hombres heterosexuales, la penetración es un asunto de mujeres y homosexuales. Así que parece que el dedo en el trasero para llegar a la próstata es sinónimo de pérdida de masculinidad, o al menos es una práctica tabú. Pero tienes que pensar que la orientación sexual y la práctica sexual son dos cosas muy diferentes.

Así que rompamos ese tabú.

En primer lugar, la zona del ano es una zona muy erógena y la próstata, esa pequeña glándula situada bajo la vejiga del hombre, proporciona el llamado orgasmo prostático que lanzará a tu chico al séptimo cielo, si sabes jugar con tus dedos mágicos (¡y con las uñas bien cortadas!).

¿Cómo se hace?

Como en cualquier práctica que implique sexo anal, solo hay una consigna (después del consentimiento, por supuesto): LUBRICACIÓN. Entonces, recordemos que las uñas largas no te servirán de nada.

Empezaremos acariciando los bordes del ano, haciendo pequeños movimientos circulares, una zona obviamente muy erógena. Luego, si te apetece, penetras suavemente (pero con seguridad) tratando de llegar a la próstata, la pequeña bola situada en la parte anterior del recto, que se supone que se hincha a medida que aumenta la excitación.

El orgasmo prostático, como cualquier orgasmo, no necesariamente se alcanzará la primera vez, pero en cualquier caso ayudará a despertar nuestros deseos sexuales.

¡A vuestros dedos, listos, ya!

Escrito por Irene M.F.

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