Una madre queda discapacitada por culpa de una negligencia médica durante el parto

La maternidad es una etapa preciosa que puede verse interrumpida por factores ajenos como errores médicos y complicaciones durante el parto. Esto es precisamente lo que le ha pasado a esta mujer, cuya historia se ha hecho viral y está dando la vuelta al mundo.

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Desde diferentes plataformas nos llegan muchas veces historias reales que nos dejan con la boca abierta y que no le desearíamos ni a nuestro peor enemigo.

Esta es la vivencia en primera persona de una mujer llamada Gillian Castle, cuya historia se ha viralizado después de que el diario The Sun le haya dado cobertura.

¿Sabes qué es lo que le ha pasado? Todo vino de la mano del nacimiento de su hijo Sam a las 34 semanas. Al parecer, y según recoge el tabloide inglés, los médicos cometieron una barbaridad y las consecuencias para esta pobre mujer han sido de por vida.

Según comentó la mujer, el "especialista" que la atendió le provocó con los forces heridas que le llegaron hasta el colon. El médico se la reparó incorrectamente hasta en dos ocasiones y en cuestión de días la mujer desarrolló una grave infección.

De esta manera, cinco días después de que su pequeño naciera, la mujer no tuvo más remedio que someterse a una cirugía del intestino, donde le tuvieron que crear una abertura en el abdomen y colocarle una bolsa externa para que expulsara las heces.

La bolsa le goteaba y sus necesidades caían esparcidas por la habitación. ¿Cómo iba esta pobre madre a hacer frente a algo así con un niño recién nacido al que cuidar?

El pequeño Sam se alimentaba por sonda debido a que su sistema digestivo no funcionaba correctamente por su condición de prematuro y les tuvieron que separar unos días. "Fue muy duro estar separada de él", decía y añadía que debido al problema que ella padecía, "no pude vincularme con Sam hasta que tenía alrededor de siete meses".

La mujer empezó entonces a sufrir ataques de pánico y estaba muy dañada psicológica y físicamente. "Un día estaba en el supermercado y tuve que entregar a Sam a un miembro del personal y correr hacia el retrete porque me di cuenta de que mi bolsa estaba goteando", dice como muestra del calvario que sufría esta mujer.

Y aunque en principio le dijeron que el daño que tenía en el recto y esta bolsa era de carácter provisional, lo cierto es que a finales del año 2012 le dieron a esta mujer la terrible noticia de que esa operación iba a ser ya permanente. Esta madre tuvo que dejar ya de forma permanente su trabajo como policía y retirarse.

Aunque todo esto la superaba , Gillian y su marido decidieron tener un nuevo hijopero lamentablemente tuvo un aborto natural que no se lo permitió. Tras estos duros episodios, la mujer estaba hunda pero gracias a la ayuda de psicólogos y familiares, salió adelante.

¿Y sabes cómo lo hizo? Se entregó por completo al deporte y a la vida activa. Ahora no bebe ni fuma y además, ha tomado el control sobre su cuerpo gracias al deporte.

"Ninguna mujer espera tener un bebé que la deje con una discapacidad permanente. Todo puede cambiar en un instante, así que me niego a perder el tiempo preguntándome qué podría haber sido", dice hora orgullosa. ¡Todo un ejemplo de superación!