Emily Ratajkowski denuncia a Robin Thicke por acoso sexual y destapa una nueva batalla feminista

La modelo Emily Ratajkowski ha denunciado públicamente al cantante Robin Thicke por un caso de abuso sexual durante la grabación de un videoclip ante la atónita mirada del director del mismo.

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Una modelo que por exigencias del guion tiene que estar desnuda no tiene por qué aguantar al acosador de turno sobándola cuando no lo exige el script.

Esto que parece tan lógico y de sentido común salta por los aires en cada vez más situaciones que hasta ahora parecían normales, pero que con la constante denuncia de las mujeresy hombres (que también los hay) que lo denuncian se empiezan a visibilizar.

Esta visibilidad genera foco en el problema de fondo: una concepción cultural lastrada por la visión de una mujer como objeto de deseo. Sin una buena educación, este tipo de situaciones serán cada vez más violentas. No hay más que ver los datos de la negación de la violencia de género de los jóvenes adolescentes en España.

De ahí la importancia de que las famosas que lo sufren o lo han sufrido, hablen. Además de Gloria Estefan, que ha confesado que también ella vivió episodios de abusos sexuales, la modelo Emily Ratajkowski ha alzado la voz públicamente.

Y lo ha hecho contra el cantante Robin Thicke, a quien acusa de tocar los pechos de la joven en 2013 durante la grabación del videoclip Blurred Lines.

“De pronto, sentí como las manos de un extraño me rodearon por detrás y tocó mis pechos desnudos”, relata en el libro en el que ha realizado estas acusaciones.

Asegura que se arrepiente de no haber actuado en el momento, ya que los hechos ocurrieron delante del director del videoclip, Diane Martel, quien cortó la grabación instantáneamente. La modelo reconoce que el director se preocupó por ella, pero que ella no quiso darle más importancia. No era la primera vez que le ocurría.

“Hice un gesto con la barbilla y me encogí de hombros, evitando el contacto visual, mientras sentía la humillación invadiéndome. No reaccioné como debería”, lamenta.

El director ha ratificado la versión de la modelo en unas declaraciones a Sunday Times:

“Recuerdo el momento en el que él agarró sus pechos. Cada uno en una mano. Estaba detrás de él. Yo grité con ‘mi voz de Brooklyn’ más violenta: ’¡Qué cojones estás haciendo! Esto ha sido todo, el rodaje se ha acabado”.

Thicke, el acusado, no ha emitido comunicado alguno.

El videoclip en sí mismo está conceptuado para difundir esa imagen retrógrada del hombre que se deja seducir por una mujer en ropa interior.

¿Qué sentido tiene que ellos lleven la camisa abotonada hasta casi la nuez mientras ellas se desnudan y bailan provocativamente? Esa es la pregunta real que debería hacerse la sociedad y los directores de este tipo de vídeos.