Los gatos reconocen su nombre (pero prefieren ignorarte)
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Los gatos reconocen su nombre (pero prefieren ignorarte)

Les abrimos las puertas de nuestra casa, les alimentamos, duermen con nosotros y, sin embargo, nos ignoran. Los gatos son ingratos y te explicamos por qué.

Según un informe de Scientific Reports, los gatos reconocen sus nombres cuando se les llama. Nos ignoran sin vacilar, y voluntariamente.

El amo de la casa

Francia ama a los gatos, y la prueba es que hay 12,7 millones de felinos en nuestras casas y solo 7,3 millones de perros. Por ello, el gato sigue siendo una de las mascotas más populares. Sin embargo, el felino es impasiblemente independiente, nos pide mimos cuando quiere y solo se obedece a sí mismo.

Pero, al fin y al cabo, ¿no es eso lo que nos gusta de nuestros amigos de cuatro patas? De cualquier modo, la ciencia ha decidido dar respuesta a la pregunta que nos impide dormir por la noche (o no). ¿Mi gato me ignora aposta? Por desgracia, la respuesta es sí.

Atsuko Saito es una científica especializada en la conducta de la Universidad de Tokio. En un estudio anterior, se propuso ver si los felinos reconocían las voces de sus dueños. En este último, investigó si los gatos podían responder a su nombre. Participaron 78 gatos de familias japonesas en una "cafetería gatuna" (una cafetería donde hay gatos y se pueden acariciar mientras se pide).

"¡Chipie! ¡Tigger! ¡Garfield!"

Durante su experimento, Atsuko Saito y sus colegas usaron una técnica que los psicólogos conductistas denominan "habituación y deshabituación". Esta técnica implica exponer a un sujeto a un estímulo (en este caso, una palabra) hasta que el sujeto ya no reaccione.

Después, el sujeto se somete de nuevo al estímulo (en este caso, a su nombre) y los científicos observan la reacción del animal. Este paso permite descartar las respuestas a estímulos aleatorias.

Los científicos hicieron que los dueños de los gatos repitiesen cuatro palabras que se parecían al nombre de su gato hasta que el felino se acostumbraba. Después, decían el nombre de su gato. Los investigadores descubrieron que los animales tenían una respuesta más fuerte a su nombre que a las palabras similares gracias a los movimientos de orejas, cabeza, cola y por los maullidos.

Luego, los científicos probaron con personas que nunca habían pronunciado el nombre de los gatos delante de ellos. Aunque su respuesta no fue tan fuerte como con los dueños, los gatos sí que reaccionaban a su nombre.

Aprendizaje por interés

Según Atsuko Saito, los gatos reconocen su nombre...porque creen que les conviene. "Creo que los gatos han asociado su nombre a una recompensa o castigo. No hay pruebas de que los gatos se reconozcan a sí mismos como el ser humano.

La identificación de su nombre es diferente al nuestro". Para la investigadora, se puede enseñar otras palabras a nuestros gatos: "los gatos pueden aprender tanto como los perros.

Lo que pasa es que no les gusta tanto la idea de enseñar a sus dueños lo que han aprendido", explica John Bradshaw, miembro del departamento de antropozoología de la Universidad de Bristol especializado en las relaciones entre animales y humanos.

Escrito por Saray.P
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