Las instagramers se cansan de los posados perfectos y prefieren fotos realistas

Nada es tan perfecto como aparenta ser. Sobre todo en las redes sociales. Una popular creadora y modelo publica una foto que iba a borrar para crear conciencia de los cuerpos reales frente a los posados.

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Viva la naturalidad. Esa es la máxima que están potenciando cada vez más creadoras de contenido en las redes sociales. En una sociedad en la que vivimos pendientes y ansiosos por mostrar lo perfectos de los cuerpos y la vida, mostrar la realidad no vende. O sí.

Karina Irby, una modelo e influencer fitness ha dado un paso en firme para demostrar que la vida es algo más que filtros.

Recientemente publicaba una instantánea que evidencia la lucha interna en la que viven inmersos los creadores de contenido: ¿es lo suficientemente buena para publicar?

En una de sus instantáneas pensó que no. Estaba en una postura en la que se nota algo de celulitis y le sale barriga y flaccidez, muy lejos de lo escultural que parece triunfar siempre en este tipo de redes.

Tan mal la vio que casi la borra. Pero reflexionó sobre la imagen que transmitía y decidió publicarla: una muestra de cómo la perspectiva y la postura pueden cambiar completamente la apariencia en un mundo que no es el real.

La persona que sale en esa imagen es la misma que ha conseguido millones de seguidores mostrándose sensual y provocadora con sus curvas de mujer.

La joven de 31 años cuenta con 1,2 millones de seguidores en Instagram e incluso es dueña de su propia marca de bikini, Moana.

Contra el estigma y la baja autoestima

La suya no es una lucha solitaria. Cada vez más influencers y modelos optan por mostrar sus cuerpos sin filtros ni retoques fotográficos. Los usuarios, en términos generales, apoyan estas instantáneas más refrescantes que las típicas de cuerpazos que lo único que hacen es minar la autoestima y crea estigmas.

No obstante, esta apuesta decidida por la naturalidad también crea un movimiento hater. En esto, Karina Irby tiene ya muchas tablas: cada vez que responde, se convierte en viral por el zasca que le da al crítico con sus curvas, su celulitis y modo de ver la vida.