Escarlatina en niños y bebés: síntomas

Escarlatina en niños y bebés: síntomas

La escarlatina es común en los niños de entre 5 y 10 años pero muy rara en los menores de 2 años. Se trata de una enfermedad muy contagiosa.

Niños y bebés con escarlatina

Se traspasa con facilidad entre los niños, principalmente en el colegio e independientemente de la edad. 

Normalmente en invierno suele aflorar una epidemia. Las epidemias escolares afectan generalmente a los niños de entre 5 y 10 años, pero también puede aparecer en los de 3 y 4 cuando estos se encuentran habitualmente en contacto con el sector más afectado.

Antes de los 2 años, los bebés están inmunizados por unos anticuerpos que han recibido de la madre durante el embarazo por medio de la placenta.

Escarlatina en niños: síntomas

La escarlatina se presenta repentinamente y aunque es una enfermedad benigna, se aconseja consultar al médico con la presencia de los primeros síntomas.

Los síntomas de la enfermedad se muestran como: 

- Temperatura elevada

- Dolores abdominales

- Erupción cutánea (tras las 24 y 48 horas siguientes).

La erupción cutánea aparece en la piel por medio de un cambio de color más rojizo y unos granitos rojos que dan una apariencia granulosa. 

Signos urgentes de escarlatina

Hay que extremar las precauciones cuando se trata de niños pequeños. Si los menores manifiestan un intenso dolor de oídos, dolor de cabeza, la temperatura sobrepasa los 40º o incluso tiene convulsiones, será extremadamente urgente consultar a un médico.

En caso de niños muy pequeños, el llanto de manera inexplicable, las manchas violáceas en el cuerpo y la respiración dificultosa son otros de los síntomas de la escarlatina y se debe visitar al médico tan pronto como sea posible.

Escarlatina: medidas y curación

Hay medidas que pueden ayudar a aliviar los síntomas del enfermo y se pueden complementar sin problema con la medicación recetada por el médico. Además, también existen tratamientos para aquellos adultos que no hayan sufrido escarlatina y se encuentren en contacto permanente con el enfermo.

Una medida, es controlar regularmente la temperatura del niño, así como vigilar que beba con frecuencia para evitar una posible deshidratación. La alimentación debe basarse enproductos blandos como las sopas, yogures y purés (sobre todo cuando hay dolor en la garganta) y evitar completamente todo tipo de bebidas ácidas.

Para evitar el contagio, es aconsejable que el niño guarde reposo así como que el tipo de actividades que realice sean tranquilas.

El dolor de garganta y fiebre pueden permanecer durante dos o tres días mientras que la erupción cutánea hasta un mes. Los síntomas desaparecen paulatinamente. 

Pruebas médicas para detectar la escarlatina

Un procedimiento alternativo puede ser la de tomar muestras de la garganta que se sumergirán en un reactivo. El diagnóstico en caso de confirmar la presencia de la bacteria, permitirá descartar otro tipo de enfermedades como la varicela o la rubéola. 

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Cuando un niño sufre de escarlatina, éste se inmunizará desarrollando unas defensas de por vida contra la enfermedad. Éste fenómeno es habitual de todas las enfermedades infantiles.

El 80% de las personas solamente sufrirán la enfermedad una vez en la vida gracias a los anticuerpos que han desarrollado en la niñez. Es poco probable que un adulto sufra escarlatinauna vez que la ha pasado durante su niñez.

• Antonio Lucas
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