Neumopatía: Síntomas, tratamiento y cómo curarla

Neumopatía: Síntomas, tratamiento y cómo curarla

Qué es la neumopatía, cuáles son sus síntomas, qué tratamiento usar y cómo se cura.  Agrupa al conjunto de las patologías agudas o crónicas que afectan a los pulmones y se trata de una infección pulmonar muy contagiosa y de la que existen varios tipos: la neumopatía por inhalación, la neumopatía infecciosa o la neumopatía intersticial.

Cómo definir la Neumopatía

La Neumopatía agrupa al conjunto de las patologías agudas o crónicas que afectan a los pulmones y que no hay que confundir con una traqueítis. El término neumopatía hace referencia a una infección pulmonar ocasionada por una bacteria, virus u hongo, pero terminológicamente, hace referencia a las enfermedades de los pulmones.

Tipos de neumopatía según la zona afectada 

Se puede distinguir entre neumonía, neumopatía intersticial y neumopatía bronconeumonía.

- La neumonía, hace referencia a los alveolos.

- La neumopatía intersticial se refiere al tejido intersticial.

- La bronconeumonía, a los bronquios y alveolos.

La neumopatía es menos frecuente y afecta al pulmón profundo, por lo que las personas más afectadas son aquellas que muestras fragilidad pulmonar (asma, enfisema y bronquitis crónica).

No hay que confundirla con la bronquitis, ya que ésta solo afecta a las vías respiratorias inferiores, los bronquios.

Las causas que provocan la Neumopatía

1. Neumopatías infecciosas (o comunitarias):

En caso de neumopatía por bacteria, suele producirse principalmente por vía aérea y son los causantes de la bronconeumopatía obstructiva o la neumopatía lobar aguda. Las bacterias comunes son el streptococcus pneumonaiae (o neumococo), el haemophilius influenzae o el moraxella catarhlis.

Si se trata de una neumopatía viral, es habitual sobre todo en invierno y se trata de los virus de la gripe y la varicela.

Un caso de neumopatía que puede llegar a ser mortal, es el de neumopatía por inhalación. Tiene lugar cuando los alimentos ingeridos efectúan un camino erróneo y se instalan en las vías respiratorias infectándolas.

2. Neumopatía intersticial:

Este tipo de neumopatía también conocida como neumopatía difusa, alude a la infección del tejido pulmonar intersticial situado entre los vasos sanguíneos y los alveolos. La inflamación del tejido hace que los pulmones no se puedan expandir totalmente (enfermedad pulmonar restrictiva). Esta situación puede convertirse en un caso grave evolucionando a una insuficiencia respiratoria o fibrosis pulmonar.

La buena noticia es que durante el último siglo, se han experimentado una serie de avances en la clasificación, diagnóstico y entendimiento de la patogenia de la enfermedad pulmonar intersticial. Los avances tecnológicos en las pruebas fisiológicas, estudios de imagen, lavado broncoalveolar, biopsia quirúrgica y la evaluación histopatológica han ayudado a entender mucho mejor dichas entidades. 

3.Neumopatía inmunológicas (por hipersensibilidad):

Las personas susceptibles de sufrir esta neumopatía, son aquellas con un árbol respiratorio hipersensible y expuestas a la contaminación, al polvo a los cigarrillos, ya que se produce por inhalación crónica de polvo orgánico.

Qué síntomas puede tener una Neumopatía

La neumopatía, puede manifestarse de diversas formas según el germen, pero habitualmente es frecuente:

- Fiebre alta (hasta 41ºC)

- Escalofríos

- Tos (primero seca, después grasa)

- Taquicardia

- Vómitos

- Dificultad para respirar

¿Tiene tratamiento la Neumopatía?

La neumopatía se tratará atendiendo al origen de la misma. Es habitual un tratamiento a base de medicamentos como los corticoesteroides que permiten reducir la inflamación y la prednisona que alivia los síntomas.

Si se trata de una neumopatía bacteriana, se prescribirán antibióticos. Si nos enfrentamos a una neumopatía severa, se llegará hasta la hospitalización, en la que se aplicará oxigenoterapia, por medio de máscaras o tubos de plástico.

Cuándo hablamos de neumopatía aguda

Cuando hablamos de neumopatía aguda lo hacemos de un cuadro que aparece después de un traumatismo torácico, es decir, es la inflamación aguda del parénquima pulmonar que produce un agente infeccioso que ha sido adquirido generalmente por vía aérea. 

Lo más frecuente es que la infección venga dada por las microaspiraciones de secreciones contaminadas que están en la vía aérea, y el riesgo de contraer o no esta infección depende de la fuerza que tenga el patógeno para llegar hasta dicha vía, de su virulencia y del estado inmunitario en el que el paciente se encuentre en ese momento. 

Los principales síntomas de la neumopatía aguda suelen ser los siguiente: fiebre que puede ser alta, taquicardia, vómitos, y mucha tos con expectoración. A día de hoy, este cuadro se puede sanar utilizando antibióticos, eso sí, tiene que detectarse con tiempo porque sino puede llegar a complicarse. 

Neumopatía crónica causada por hernia hiatal

Durante la infancia la neumopatía crónica se describe como la presencia de síntomas respiratorios de evolución continua a lo largo de tres meses, o de recurrente si se alcanza los seis o más recidivas en un plazo de un año. 

Uno de los motivos por los que aparece la neumopatía y tos crónica en los más pequeños es el reflujo gastroesofágico.La hernia hiatal ayuda a aumentar el número de síntomas, en donde el vómito juega un papel importante. 

A nivel nacional se ha podido alcanzar un consenso para tratar a los pacientes con esta neumopatía crónica, además de las recomendaciones a dar ya que son muy importantes para poder lograr un buen diagnóstico de la situación y evitar futuras complicaciones. 

Un ejemplo de neumopatía crónica en un niño es la de un paciente varón de unos tres años de edad que tenía dicha patología a causa de una hernia hiatal. Desde que era lactante, el pequeño adquirió una tos crónica, sin pruebas clínicas de reflujo gastroesofágico y además con serie esofagogastroduodenal normal. 

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Debido a que se estaba produciendo un retraso en el crecimiento se tomó la decisión de hacer una endoscopia digestiva descubriendo que había una  hernia hiatal amplia. Esta broncoscopia confirmó la presencia de lipófagos en lavado broncoalveolar, sugiriendo reflujo gastroesofágico.

Al niño se le hizo también funduplicatura para ayudarle a mejorar sus síntomas y así se pudo solucionar el problema de los pulmones. En definitiva, este ejemplo demuestra que hacer un buen estudio del paciente permite llegar a realizar el diagnóstico preciso y así evitar que se produzca un retraso en el crecimiento y el desarrollo de los pacientes con esta enfermedad. 

Antonio Lucas
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