Las posibles causas del acné después de los 30 años

El acné (palabra clave) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. Sin embargo, puede estár presente después de los 21 años.

Las posibles causas del acné después de los 30 años
Leer más
Leer más

Se calcula que el 12 por ciento de las mujeres mayores de 25 años aún sufre deacné facial. Existen diferentes factores que pueden ser los causantes del acné en mujeres después de los 30 años y aquí te contamos cuáles son:

  • El sebo
  • Bacterias Folículos pilosos obstruidos por materia grasa y células muertas de la piel.
  • Inflamación
  • Pero también, existen factores que empeoran el acné en adultos, las cuales tienen que ver con el ritmo de vida y los hábitos:
  • Cambios hormonales: durante la madurez, especialmente en las mujeres, también pueden provocar brotes.
  • Algunos medicamentos: especialmente los que contengan corticosteroides, testosterona o litio.
  • Estrés: no lo causa directamente pero sí lo puede empeorar.

¿El estrés y la ansiedad pueden generar acné?

Muchas enfermedades dermatológicas pueden empeorar con la aparición de la ansiedad o el estrés, pero ello no indica que sean la causa de su origen. Algunos investigadores creen que las hormonas que se liberan con el estrés, como la CRH (hormona hipotalámica liberadora de corticotropina), que a su vez estimula la secreción de ACTH (hormona adrenocorticotrópica), podrían estar relacionadas con el aumento de la secreción sebácea estimulada por el estrés.

Otros opinan que los cambios emocionales influyen de forma directa en el microbioma de la piel y este sería el motivo por el que la tendencia acnéica empeora en momentos de estrés. Asimismo, algunas hipótesis incluyen que la ansiedad y el estrés pueden modificar la secreción de la glándula sebácea a partir de discretas modificaciones hormonales en el perfil androgénico de los pacientes. Por ende, al aumentar el sebo, aumenta la infección de la glándula y el acné.

Sin embargo, todo lo mencionado son hipótesis posibles, pero todavía no existe consenso sobre las razones que vinculan el estrés y la ansiedad con la aparición de granos en la piel.

¿Los alimentos podrían afectar ante estos trastornos?

Muchas personas piensan que algunos alimentos pueden provocar lesiones de acné, sin embargo, esto no ha podido ser demostrado científicamente. Ni el chocolate, ni los frutos secos, ni los embutidos, así como tampoco el contenido calórico de la dieta, el yodo o el flúor se han demostrado importantes en la patogenia del acné.

Al ser un padecimiento multifactorial está influido por aspectos como el clima, la raza, factores fisiológicos como el ciclo menstrual o el embarazo, el estrés, algunas sustancias de belleza especialmente grasosas que se apliquen en áreas afectadas, etc.

¿Cómo influye la depresión en la aparición del acné?

Los problemas dermatológicos, como el mismo acné, la psoriasis, eczemas o la alopecia androgenética, producen un impacto psicológico que condiciona la calidad de vida de los afectados. Por tanto, en algunos casos se trata de un círculo vicioso: el estrés provoca acné y el acné facial provoca estrés. En todos estos casos se ha reconocido la importancia de realizar un tratamiento conjunto (psico/dermatológico) que contribuya a la mejoría de las alteraciones dermatológicas.

Recomendaciones para evitar el acné

El impacto del acné facial en la calidad de vida puede ser profundo y similar al reportado por pacientes con otras enfermedades crónicas como asma, artritis o diabetes.

El acné puede desencadenar patologías psicológicas como: depresión, ansiedad, fobia social, síndrome de estrés post-traumático, trastorno obsesivo compulsivo o inclusive la persona puede llegar a tener ideas suicidas.

Por ello, lo primero que se debe tomar en cuenta es que se debe consultar a un especialista de la piel, cuando el acné no desaparece naturalmente y a un psicólogo/a para sobrellevar la situación emocional. El dermatólogo/a puede prescribirte medicamentos fuertes, y hay que recordar que los resultados no son siempre inmediatos. Por lo que se recomienda tener paciencia para que todas las capas de la piel que estén afectadas puedan sanar.

Ahora bien, los efectos emocionales negativos provocados por el acné pueden ser reversibles, siempre y cuando se prescriba una terapia efectiva; de hecho, los pacientes que experimentaron reducción de los síntomas psicológicos son los que lograron alivio clínico más notable. Por tanto, puede considerarse indispensable proporcionar la intervención clínica efectiva para el mantenimiento del bienestar psicológico en esta enfermedad.