Cómo es ser empleada sanitaria en hospitales durante la menstruación
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Cómo es ser empleada sanitaria en hospitales durante la menstruación

Aunque pueda parecer que el mundo entero se ha parado, hay cosas que no cesan. Un tema que nadie pone sobre la mesa es cómo se enfrentan las mujeres del personal sanitario a trabajar durante sus ciclos menstruales.

Con todo lo que está pasando es fácil olvidarse de las cosas más básicas que pasan en nuestros cuerpos. Así, perdiendo la cuenta de los días que llevas en casa, puede que la regla hasta que baje por sorpresa, como un recordatorio patente de que sí,la vida sigue.

La regla no perdona a ninguna: ya sea el día del examen del carnet de conducir, el primer día de tu nuevo trabajo o en Selectividad. Sea cual sea la situación, hay que enfrentarse a ese esfuerzo extra. Pues imagínate ese caso extrapolado a las personas que están más expuestas de manera voluntaria a un virus pandémico: las que trabajan directamente tratando a pacientes infectados.

Y no sólo tienen ese añadido, al igual que el resto de mujeres que menstrúan, sino que son la excepción dentro de la excepción. No hay más que preguntar a cualquier enfermera o enfermero cuántas horas extra hace. Cuántas horas duerme. Cuántas comidas hace al día.

El hecho de que las mujeres hayamos aprendido a sufrir en silencio es porque no se nos ha dado un espacio donde compartir abiertamente todo lo que conlleva menstruar; y del tabú que supone el tema o de que haya quienes lo consideren "antihigiénico" (idea basada en concepciones completamente erróneas), ya ni hablamos. Por ello, las mujeres de la plantilla sanitaria tienen que ir preparadas de antemano para lo que se les pueda venir encima durante eso 4, 5 o 6 días de la regla, y las consecuencias físicas que trae.

Las indicaciones recomendadas para estar con un EPI son dos horas y media, pero testimonios de mujeres que trabajan en el sector apuntan a que pueden pasar perfectamente 7 horas con ello puesto. Llevar este equipo de protección es doloroso: la mascarilla y las gafas te aprietan la cara, el traje te hace sudar y te mueves con dificultad.

Si bien es cierto que hay mujeres que no sufren tanto los cólicos, dolores de cabeza y de ovarios, bajadas de tensión, molestias estomacales y jaquecas que puede acarrear la regla y sus primeros días, la gran mayoría sí los siente.

Varias trabajadoras de la UCI han contado que si les baja la regla durante el rotatorio no pueden salir de la zona sucia para ir a cambiarse, sin tener en cuenta el mínimo riesgo de contagio que eso les presentaría. Por ello, un gran aliado es la copa menstrual, que te permite ir preparada incluso antes de que te baje.

Algo interestante que señalar es que si a una mujer le ocurre esto, hay más posibilidades de que manifieste su molestia, y por lo tanto pueda encontrar alivio a su solución, si está trabajando con otras mujeres en ese momento. Si por el contrario, tiene un compañero o compañeros, es muy probable que acabe simplemente aguantando hasta que sus largas horas de turno acaben. Es hora de que se de la visibilidad y el reconocimiento que esto se merece. No por querer una recompensa por ello, sino porque hay que valorarlo, no sufrirlo en silencio.

"Tenemos asumido que debemos hacer el mismo trabajo que ellos aunque tengas unas u otras condiciones y tiras para delante".
Mujeres del personal sanitario Getty Images
Escrito por Andrea DP
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