Las mejores posiciones para que te den por la puerta de atrás y no te duela

Te presentamos algunas posiciones distintas a la clásica postura del perrito, para que explores esta práctica de otra manera. ¡Recuerda que en la variedad está el placer!

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El sexo anal es una de las prácticas sexuales en las cuales más se dividen las aguas: están quienes la aman y quienes no se animan a llevarla a cabo, tal vez basándose en algún intento fallido. La realidad es que, sin las consideraciones y el conocimiento necesarios, el sexo anal puede ser muy doloroso y hasta traumático para algunas personas, pero no debería serlo. De hecho, por la cantidad de terminaciones nerviosas de la zona, puede convertirse en una actividad extremadamente placentera para ambas partes de una pareja.

Muchos se preguntan cómo hacer sexo anal y es, créeme, lo mejor que pueden hacer: nada que ver con las películas eróticas donde no hay preparación necesaria, sino que es una de esas cosas donde saber es poder.

Dile adiós al prejuicio

“Seguro voy a pasarla mal”, “Me va a doler terriblemente”, “No es para mi” son algunas de las razones más frecuentes entre aquellas personas que no han querido experimentar el sexo anal. Sin embargo, el sexo anal sin dolor no sólo es completamente posible sino por demás placentero. Lo primero que debes hacer es asegurarte de querer intentarlo y no hacerlo por presión: la relajación y la dilatación que eso conlleva son claves para que sea un momento positivo.

Charla con tu pareja

¿Cuáles son tus miedos? ¿Es la primera vez que lo haces? ¿Qué tal tu pareja? Habla estas cosas con tu compañero en total confianza: verás que te sentirás mucho más contenida a la hora de hacerlo. Explica tus sensaciones, tus miedos y confía en que tu pareja estará a la altura del desafío respetando tus tiempos y dedicándole el cuidado necesario a la experiencia para que ambos la disfruten.

Relajación

Para poder penetrar analmente, la persona que cumpla el rol pasivo debe relajarse lo más posible. Concéntrate en la respiración, en la intimidad del momento, en lo fogoso de la idea. Cada cuerpo tiene su ritmo y en estos casos, apresurarse en la penetración no sólo puede ser molesto sino que hasta podría generarte un malestar físico. Si aun intentando sientes que no puedes, déjalo ser. Intenta otro día y mientras tanto...intenta otras posiciones divertidas. No es el fin del mundo que no suceda al primer intento, recuerda: esto se trata de disfrutar y no de padecer.

Lubricación artificial

Así como muchas partes del cuerpo cuentan con una lubricación natural, el ano no es una de ellas así que la lubricación artificial será imprescindible. Asegúrate que sea a base de agua o silicona y que no tengas alergia a ninguno de sus componentes. No escatimes en cantidad y verás cuán natural se siente. Recuerda: cuando piensas en cómo practicar sexo anal sin dolor, el lubricante es tu mejor amigo.

Quién lleva el mando

¿Cómo hacer sexo anal sin dolor? Esta pregunta no sólo la tiene quien recibe sino también quién penetra: muchas parejas, temerosas de lastimar o desgarrar a su compañera, se inhiben y hasta pueden ponerse bruscos sin buscarlos. Al contrario de lo que el porno te ha enseñado con los años, el control del movimiento debe ser de quien está recibiendo la penetración, para que pueda controlar la intensidad, ritmo y frecuencia que su cuerpo le dice que está listo para aceptar.

Con estas consideraciones, podrás tener sexo anal sin dolor y sin problemas. En el vídeo te damos otros consejos para practicar sexo anal de forma que no duela. ¿Te atreves a intentarlo?