Cirugía estética: las jóvenes quieren operarse para parecerse a los filtros de Snapchat

Cirugía estética: las jóvenes quieren operarse para parecerse a los filtros de Snapchat

Un fenómeno muy inquietante se extiende cada vez más en Estados Unidos: usuarios de Snapchat e Instagram recurren a la cirugía estética para parecerse... a su cara con filtro.

Los cirujanos estéticos estadounidenses se enfrentan a una moda inquietante: cada vez más pacientes piden someterse a operaciones para que su cara se parezca a la que ven a través de los filtros de Snapchat o Instagram.

Labios carnosos, ojos desmesuradamente grandes, pestañas más largas, pómulos más marcados, nariz fina... los filtros de estas aplicaciones están hechos para armonizar más el rostro de los usuarios. Pero de tanto verse así, hay quienes se sienten acomplejados por su verdadero físico y desean parecerse a sus dobles virtuales. 

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"Dismorfia de Snapchat"

Tres médicos estadounidenses han querido alertar sobre esta moda llamada "dismorfia de Snapchat" en un artículo que se publicó el 2 de agosto en la revista Journal of the American Medical Association. La dismorfia es un trastorno psicológico que provoca una preocupación excesiva por un defecto físico, ya sea imaginario o real.

Como su propio nombre indica, la dismorfia de Snapchat es un trastorno que consiste en apreciar únicamente el físico virtual, es decir, con filtro de uno mismo, acomplejándose por el rostro real. 

Este fenómeno que afecta a la autoestima de estas personas que se niegan a hacerse una foto al natural, está empezando a preocupar a los especialistas del sector mental. Estas personas se obsesionan con la imagen que ven en la pantalla de su Smartphone y están dispuestos a pagar lo necesario para entrar en quirófano y salir pareciéndose a sus propios selfis.

La operación quirúrgica no es problema pero los problemas mentales y de autoestima que las redes sociales estarían provocando sí que lo son. De hecho, un estudio realizado por la oficina de estadística de Reino Unido afirma que casi el 30% de los adolescentes que pasan más de 3 horas al día en las redes sociales, podrían experimentar problemas de salud mental.

"Un físico inaccesible"

Según los autores del artículo, entre ellos la dermatóloga Neelam A Vashi, un número creciente de estadounidenses acuden a sus cirujanos estéticos para parecerse a su doble virtual.

"Antes, los pacientes llegaban a la consulta con fotos de famosos para parecerse a ellos. Un nuevo fenómeno (...) lleva a los pacientes a querer parecerse a las versiones filtradas del ellos mismos", explica la especialista en la revista estadounidense. "Esta tendencia es alarmante ya que los filtros aplicados en los selfis reflejan un físico inaccesible y reducen la frontera entre la realidad y la fantasía".

Los filtros de Snapchat y de las otras aplicaciones, que tienen esta funcionalidad de cambiar rasgos del rostro, ofrecen la posibilidad de cambiar partes de tu cuerpo. Por ejemplo, hay filtros que hacen los ojos más grandes, algo que no es posible cambiar a golpe de bisturí.

 

La especialista insta a los cirujanos plásticos a que se nieguen a realizar intervenciones en ese contexto. 

• Antonio Lucas
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