Los 3 errores que debes evitar al lavarte el pelo

¿Te has estado lavando el pelo mal todo este tiempo? Averigüémoslo.

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Lavar nuestros mechones, ya sean largos o cortos, forma parte de nuestra rutina semanal. Algunas personas se toman el esfuerzo de acicalar su cabello todos los días, mientras que otras lo lavan al menos una vez a la semana. La tarea parece bastante sencilla, ya que ¿qué tiene de difícil lavarse el pelo con champú y aclararlo? En teoría, nada, pero el cuidado del cabello es mucho más que echarse producto por todas partes. Si te equivocas, puedes acabar con un cabello quebradizo, seco y dañado.

Si quieres evitar maltratar tu cabello, aquí tienes las tres cosas que debes evitar hacer a toda costa.

Lavarse el pelo con agua caliente

Sabemos que a más de uno le gusta ducharse con agua caliente. Por muy relajante que sea, recuerda que es terrible para el pelo. De hecho, los expertos sugieren lavarse el pelo con agua tibia para que el producto extra salga del cabello y el cuero cabelludo no se irrite por el calor.

Cuando nos lavamos el pelo con champú, solemos pensar que tenemos que restregarlo hasta que quede bien limpio, pero eso no podría estar más lejos de la realidad. Si se frota el cabello con demasiada fuerza, se excitan las grandes glándulas sebáceas de nuestro cuero cabelludo. Como resultado, el cuero cabelludo empezará a producir más sebo y, por lo tanto, el cabello se engrasará mucho más rápido. Por lo que, es mejor masajear suavemente la cabeza cuando se lava con champú para activar la circulación sanguínea y potenciar la oxigenación del cabello, sin irritar el cuero cabelludo.

Asimismo, cuando te seques el pelo, asegúrate de no frotarlo con la toalla. El cabello está más débil cuando está mojado, y la fricción causada por el roce puede aumentar la pérdida y la rotura del cabello. En lugar de escurrir el pelo, ponlo en un turbante o una toalla de microfibra durante unos minutos para que el material pueda absorber lentamente el agua.

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Aplicar acondicionador o una mascarilla capilar en las raíces

Champú en el cuero cabelludo y acondicionador en las puntas. Este debería ser tu mantra para el cuidado del cabello. Haz espuma con el champú sólo en el cuero cabelludo, para eliminar la piel muerta, la grasa y las impurezas. No es necesario arrastrar el producto hasta las puntas. ¿Por qué? Porque la parte superior del cabello y el cuero cabelludo son jóvenes y no necesitan tanto cuidado.

En cambio, los largos y las puntas de tu cabello son viejos y ya han sido cepillados y lavados innumerables veces. Si aplicas un acondicionador o una mascarilla nutritiva en esas zonas, le devolverás la vida.