Profesiones insólitas: limpiadora de prepucios de caballos

Profesiones insólitas: limpiadora de prepucios de caballos

Se hace llamar la "Reina del Capuchón" y está muy orgullosa de realizar su trabajo. Hay que tener estómago. 

Una de las consecuencias de la cría en cautividad de caballos es que los animalitos no pueden controlar su vida íntima. Si bien en la naturaleza procrearían cada vez que quisieran (si la yegua en cuestión acepta), en cautividad las montas son controladas por los ganaderos. 

Y esto tiene una terrible consecuencia para el caballo: las secreciones de esperma se van acumulando en su prepucio, solidificándose y formando los denominados "gránulos": una mezcla de esmegma, suciedad y células muertas (si ya se te ha dado la vuelta el estómago con esta definición, mejor no sigas leyendo). 

Estos gránulos pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza para los equinos, por lo que retirarlos cada 6 meses o un año es necesario para la salud del animal. Por motivos que no es necesario explicar, se trata de una tarea que nadie quiere hacer. 

Para Mercedes Hoblin, de Essex, esto no constituía un asquerosísimo problema, sino un nicho de mercado. Supo identificar la necesidad de proporcionar ese servicio a los establos de la zona en la que vive y decidió dejar la residencia de ancianos en la que trabajaba para ofrecer sus servicios de "limpiadora de prepucios". 

Si bien admite que su entorno se opuso en un principio a esta profesión (siempre habías sido una gran amante de los caballos... pero esto era demasiado), lo cierto es que ella lo hace con mucho gusto. Hasta se hace llamar "la reina del capuchón" y se ha hecho un logo y todo. 

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Poco a poco ha ido desarrollando su propia técnica y dice no haber tenido nunca que usar anestesia. Le basta un buen limpiador de prepucios (sí, eso existe), agua caliente, una esponja y mucho cariño.

Y los caballos, contentísimos.  

Foto: msn.com 

Natalia C
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