¿Por qué no debes llorar durante el embarazo?
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¿Por qué no debes llorar durante el embarazo?

Cuando una mujer se queda embarazada sabe perfectamente que tiene que tener una atención especial a su cuerpo para que el bebé crezca saludable dentro de ella. Sin embargo, no solo hay que cuidadarse físicamente, también existen otros aspectos igual de importantes para que el desarrollo del bebé sea óptimo.

Durante el embarazo, toda mujer debe seguir una alimentación saludable y llevar una vida sana; es decir, realizar actividad física y evitar el consumo de sustancias peligrosas para la salud. No obstante, las emociones que siente la madre son igual de importantes para que el desarrollo de su bebé sea el correcto.

Los cambios de humor y el cansancio son los principales síntomas durante el embarazo, lo que puede afectar al estado emocional y hacer que la futura mamá sea mucho más sensible. De esta forma, el llanto puede ser una de las manifestaciones habituales y puede presentarse de forma repentina.

Estas alteraciones emocionales pueden conducir, en ciertas ocasiones, a un estado depresivo y ansiedad, lo que afecta directamente al bienestar del bebé. Tener estabilidad mental y un embarazo libre de estrés, en el que las emociones sean en positivas, se traduce en un mejor desarrollo del bebé tanto dentro como fuera del útero. Al menos, esto es lo que afirman algunos estudios recientes. De lo contrario, el desarrollo del bebé puede verse afectado de las siguientes formas:

1 -La depresión afecta al desarrollo cerebral:

Una mamá depresiva, ansiosa o muy estresada puede influir en el desarrollo cerebral de su hijo y predisponerlo para que tenga más riesgos de padecer problemas mentales tales como la hiperactividad, el Síndrome del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o esquizofrenia.

Al padecer situaciones continuas de estrés, la madre producirá grandes cantidades de hormonas como el cortisol y la placenta, que normalmente progete al feto de esta hormona, no podra impedir que el cortisol entre en la placenta. Esto influirá negativamente en el desarrollo cerebral del feto, lo que podría afectar a su coeficiente intelectual.

2 - Parto prematuro o aborto:

La cantidad de hormonas generadas por el estrés (hidrocortisona) se disparan y pueden provocar un parto prematuro. En estas situaciones, el bebé podria nacer con un peso inferior al saludable y, en casos más extremos, esta cantidad de hormonas podría incluso conducir a un aborto espontáneo.

3 - Desarrollo lento:

El feto no tiene noción de las emociones tal y como nosotros las conocemos pero estas tienen un impacto sensorial en él. Los bebés son capaces de reconocer e interpretar los sentimientos y el estado anímico de la madre mientras están en el vientre. Así que, los estados prolongados de tristeza pueden generar un desarrollo lento; sin embargo, la felicidad y la tranquilidad emocional suelen tener un impacto positivo.

Tal y como señala Enrique García, profesor de psicología, "cuando nos embargan las emociones negativas segregamos hormonas tóxicas, el corazón se acelera y se deprime el sistema inmune, lo que nos deja más vulnerables ante las enfermedades".

Es de suma importancia que las mujeres, y sus parejas, tomen conciencia y aprendan a manejar las situaciones que les causan estrés.

La redacción

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