El verdadero motivo por el que nos nos sentimos bien tras un vuelo

El verdadero motivo por el que nos nos sentimos bien tras un vuelo

¿Sueles salir del avión, en el mejor de los casos, con la nariz goteando ya para todo el viaje y crees que el responsable ha sido el aire acondicionado? Pues bien, parece que el verdadero culpable es otro y que está justo delante de tus ojos.

El aire acondicionado que tanto nos asusta en el avión no es tan peligroso para nuestra salud como pensamos. Según la Asociación internacional de transportes aéreos, la mitad del aire que presente en la cabina es aire fresco proveniente del exterior. En cuanto al resto, los filtros HEPA que se utilizan en los sistemas de ventilación de los aviones ayudan a eliminar el 99,9% de los gérmenes y microbios presentes en el aire reciclado de la cabina.

En realidad, según un estudio de Travelmaths, parece que de lo que debemos desconfiar es de la bandeja situada en la espalda del asiento. Sí, esa es la que se lleva la palma en cuanto a concentración de bacterias, ¡y muy por encima de la hebilla del cinturón y del botón de la cisterna! Así que, sí, comer en esta bandeja es, aparentemente, más peligroso que comer en los baños. Un tanto repugnante, ¿no?

Así que os recomendamos que siempre llevéis con vosotros toallitas desinfectantes y que evitéis, en lo máximo posible, tocar la bandeja. Lo mismo se aplica a los bolsillos en los que guardan las revistas, pues son, también, un verdadero nido de microbios. 

• Antonio Lucas
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