masaje pareja

Hacer un masaje sensual es ideal para hacer que tu pareja se estremezca. Ohmirevista te confía todos sus secretos y te cuenta cómo sorprender a tu pareja en la cama con un buen masaje. 

 

 

Tipos de masaje sensual 

Darle un masaje erótico a tu pareja solo tiene ventajas: animar tu vida amorosa y trabajar la confianza y la intimidad en la pareja. Así que no escatimes en preparativos para hacerle el mejor de los masajes. 

Una buena idea es comenzar con una ducha. Así, ambos os sentiréis más a gusto. También es primordial crear un ambiente propicio a la sensualidad, por lo que la atmósfera debe ser relajante y tranquila. Puedes hacer un masaje sensual con música suave u optar por una luz tenue, como las velas. 

¿Quieres ir un poco más allá? ¡Utiliza unas velas perfumadas! Y si es invierno, calienta la habitación lo suficiente para que tu pareja no tenga frío, ya que no podrá relajarse si está tiritando. 

La importante elección del aceite para un masaje sensual

En un masaje sexy, los aceites excitantes son un elemento imprescindible. Ya se trate o no de un masaje sensual, la utilización de aceites especiales siempre es una gran idea. 

Puedes añadirle aceite esencial de jengibre o de canela a tu aceite de masaje clásico para un efecto afrodisiaco. ¡Y también puedes optar por aceites comestibles con los que podrás besar a tu pareja por todo su cuerpo sin riesgo de intoxicación! También existen aceites de masaje erótico para parejas con efecto calor que procuran esa sensación cuando soplamos sobre la zona en la que lo hemos aplicado. ¡Sensaciones garantizadas!

Sea cual sea el aceite que elijas, lo fundamental es dosificarlo correctamente, ya que una sobredosis de aceite esencial en un aceite vegetal puede causar molestias e, incluso, quemaduras. 

Masaje sexy: técnicas

Para hacer un buen masaje sensual, sería ideal comenzar por la espalda colocando ambas manos sobre los omóplatos de tu pareja. Se trata de efectuar círculos suavemente con las puntas de los dedos. No te servirá de nada insistir con fuerza, ya que el objetivo del masaje no es aliviar dolores, sino relajar y excitar a tu pareja.

A continuación, puedes continuar con sus brazos, por turnos, sin olvidar las manos. Después, vuelve a la espalda y no dudes en ir descendiendo tranquilamente. Las parejas que se sientan más cómodas pueden, igualmente, masajear el trasero de su amante. 

Y luego, lo mejor es jugar con las sensaciones y los sentidos del cuerpo a la vez que observas las reacciones de tu pareja. Insiste en las zonas que parezcan provocarle más escalofríos. 

Si a pesar de todos estos consejos no te ves preparado para dar un buen masaje, puedes pensar en hacer un curso de masaje erótico. ¿Por qué no probar?

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