Formación en masajes: 5 consejos para llegar a ser masajista

Formación en masajes: 5 consejos para llegar a ser masajista

Los trabajos de fisioterapeuta y de masajista son actividades que suscitan cada vez un mayor interés, ¡por eso, Ohmymag te da 5 consejos para llegar a serlo!

Las cualidades indispensables del buen masajista

Es esencial informarse sobre ciertos puntos, empezando por las cualidades inherentes de ambas profesiones, ya que estas actividades no son convenientes para todo el mundo. 

Un futuro masajista o fisioterapeuta debe reunir cualidades tales como:

- Empatía

- Gusto por el contacto

- Sensibilidad y flexibilidad

- Tener los sentidos auditivos y táctiles bien desarrollados

Si no te gusta el contacto físico, será mejor que optes por otra profesión.

El masajista y el fisioterapeuta también deben ser auténticos y estar dotados de inteligencia emocional, dado que la motivación principal para ejercer esta profesión es el deseo de hacerles bien a los demás. 

Ser fisioterapeuta o masajista

Es importante distinguir los dos tipos: los fisioterapeutas y los masajistas de bienestar. La formación no es la misma.

Los primeros deben diplomarse, mientras que los segundos pueden seguir una formación, pero no necesitan una titulación. Ambas actividades difieren también en el mercado de trabajo. 

Encontrar una escuela de masaje

Elijas la opción que elijas, tendrás que encontrar un centro de estudio adecuado. Aunque ya hayas adquirido antes ciertas competencias, es indispensable conocer las técnicas de masaje a la perfección. 

La formación del masajista suele durar varias semanas, y cuando el curso llega a su fin, el centro le proporciona a los estudiantes un certificado que demuestra su participación y aprendizaje. 

No dudes en especializarte

Una vez conoces las técnicas básicas, puedes especializarte en masajes ayurvédicos, suecos, etc. De ti depende elegir el tipo de masaje que más te guste pero, también, el que más se adecue a tu estado físico. La especialización es una etapa casi fundamental para poder marcar la diferencia en el mercado de trabajo. 

Comenzar a trabajar como fisioterapeuta o masajista

Comenzar a trabajar no es sencillo. Existen muchas posibilidades: unirte a un instituto de belleza, a otros masajistas o fisioterapeutas o, incluso, montar tu propia empresa. En cualquier caso, no olvides contratar un seguro de responsabilidad civil profesional. Sin embargo, deberías saber que cada vez más organismos de seguros exigen un certificado de formación o una diplomatura. 

Y, por último, no dudes en unirte a una red profesional para darte a conocer. 

• Antonio Lucas
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