Lumbalgia

El lumbago puede tener multitud de causas y afecta hasta un 10% de la población mundial, siendo ésta la causa principal mundial de baja laboral. La lumbalgia puede ser manifestación de un problema oculto más grave.

Lumbalgia: qué es

La lumbalgia, más conocido como lumbago, es un dolor de espalda o dolor en la zona lumbar en la región de las vértebras lumbares.

Se trata de una enfermedad benigna bastante común. Alrededor del 80% de la población la padece o padecerá en su vida debido a la demanda constante de la parte inferior de la espalda tanto por el peso propio del cuerpo como por posturas o esfuerzos inadecuados.

Según las estadísticas los afectados habitualmente suelen ser los adolescentes y los adultos en torno a los 45 años.

Lumbalgia: tipos 

Pueden distinguirse tres tipos de lumbago según la caracterización del dolor: dolor agudo, dolor subagudo, dolor crónico.

El dolor agudo supone la baja laboral de muchas personas ya que actúa durante cuatro semanas con un dolor bastante incómodo. Este lumbago desaparece por sí solo a lo largo de los días sin secuelas.

Al dolor subagudo se le ha de prestar mucha atención ya que puede llegar a convertirse en un dolor crónico debido a que dura  más de cuatro semanas.

El dolor crónico es aquel que persiste más de tres meses con un origen del dolor de difícil determinación. En estos casos, las personas que la padecen se tienen que llegar a plantear un cambio considerable en su modo de vida.

Lumbalgia: Causas

En la lumbalgia resulta muy difícil determinar los factores que la originan. El 90% de los afectados no han realizado ninguna actividad que genere un dolor o lesión importante. Por ello, el médico hasta que no detecta muestras inquietantes y particularidades específicas no realiza pruebas de estudio al caso.

El dolor lumbar puede aparecer  tras una actividad profesional dura, como acarrear cargas pesadas o por medio de malas posturas. Las probabilidades de padecerla aumentan también con la edad, con el embarazo o por causas de insuficiencia muscular.

De forma general, una lumbalgia se ocasiona por factores mecánicos que tienen un efecto sobre las vértebras y los discos intervertebrales.

Los casos serios de lumbalgia son los producidos por una degeneración discal, deslizamiento de una vértebra sobre otra, una hernia discalartrosis, síntomas neurológicos y una lesión muscular, ligamento o tendón, entre otros. Estas situaciones se detectan gracias a pruebas específicas como radiografías o resonancias magnéticas.

Lumbalgia: Síntomas

Los síntomas de una lumbalgia pueden variar susceptiblemente de una persona a otra debido a las diversas causas que la ocasionan.

Principalmente, la lumbalgia se manifiesta en la parte inferior de la espalda por el dolor lumbar. Éste no representa la enfermedad en sí misma sino el síntoma de una posible lesión mayor.

En algunos casos aparece ciática acompañando al lumbago. La ciática es la irradiación del dolor a lo largo de una pierna o ambas y cuando aparece puede ser el síntoma de: un pinzamiento en el nervio ciático o neuralgia y hernia discal.

Los casos de dolor intenso durante la noche, pueden ser consecuencia de un tumor, órgano enfermo o inflamación.

Lumbalgia: Tratamiento

El tratamiento de una lumbalgia se basará en reposo de una duración inferior a las 48 horas y tratamiento farmacológico.

A pesar del dolor lumbar, no siempre se prescribirá baja laboral ya que la actividad física puede ayudar a la recuperación por la restauración funcional muscular que se establece. Si el trabajo es físicamente agresivo el médico puede otorgar una baja de días, incluso alcanzando las cinco semanas.

La medicación recetada por un médico para aliviar el dolor puede basarse en analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos y relajantes musculares. En caso de dolor intenso puede recetarse una infiltración de corticoides.

Junto a la medicación, se aconseja la realización de ejercicios aeróbicos, estiramientos y de fortalecimiento, pero siempre seguidos por un médico o fisioterapeuta.

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