enfermedad de lyme

Infección procedente de la picadura de una garrapata. Su sintomática es tan diversa que hace que la generación de un diagnóstico sea complicado.

Enfermedad de Lyme: Qué es

Esta enfermedad, también conocida como borreliosis de Lyme, se produce por una picadura de garrapata infectada y es de origen bacteriana.

Enfermedad de Lyme: Síntomas

Los síntomas de la enfermedad variarán en función de la fase en la que se encuentre. Se distinguen tres fases.

La primera fase tiene lugar entre los primeros tres y treinta días tras la picadura. Aparece una mancha roja o eritema crónico migratorio alrededor del punto de la picadura. La mancha puede extenderse hasta diez centímetros dejando el centro cada vez más claro. Se trata de una sintomática indolora.

La segunda fase tiene lugar unas semanas después de la desaparición del eritema crónico migratorio y la intensidad de los síntomas siempre varía de una persona a otra. Normalmente aparece

- Fiebre

- Fatiga

- Artritis

- Erupción cutánea

- Problemas cardíacos

La tercera fase aparece cuando no se ha tratado la enfermedad. Se manifiestan a los tres meses o incluso al año tras la infección y tiene repercusiones más graves. Normalmente, esta situación suele afectar a órganos como el cerebro, el corazón, los ojos o las articulaciones.

Enfermedad de Lyme: Diagnóstico

Para poder estar seguro del diagnóstico de esta enfermedad, se han de realizar una prueba serológica. Ésta consiste en un análisis de sangre aunque no siempre resulta completamente fiable.

Con la primera aparición de los síntomas, siempre se recomienda ir al médico, ya que siempre resultará más fácil curar la enfermedad en sus primeras fases.

Enfermedad de Lyme: Tratamiento

El tratamiento tratará principalmente mermar y eliminar los síntomas, así como evitar que evolucione.

El tratamiento en las primeras fases será de dos a tres semanas y se basará en antibióticos.

Enfermedad de Lyme: Prevención

El único método para evitar la enfermedad de Lyme es tomar las medidas preventivas adecuadas que permitan evitar la picadura.

Los momentos del año con más riesgo son la primavera y el final del otoño, por lo que se aconseja vestir con ropa que pueda tapar las piernas, brazos y cuello.

Tras el paseo, se aconseja observar minuciosamente las extremidades y partes del cuerpo para comprobar que no ha habido picadura, ya que en las primeras 24 horas se puede evitar la infección. Si se ha producido, habrá que retirar la garrapata rápidamente con una pinza asegurándose de quitar la cabeza.

Publicado por , el