cirrosis

 Se trata de una infección del hígado grave e irreversible, que es capaz de ocasionar la muerte.

Cirrosis: Qué es

Es una enfermedad del hígado grave e irreversible. El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo humano, se sitúa a la derecha del abdomen entre el diafragma y el estómago.

Las funciones del hígado son vitales ya que pasan por la filtración de toxinas, el almacenamiento y transformación de los nutrientes absorbidos por el intestino, fabricación de bilis y proteínas, así como la regulación de los niveles de glucosa.

La cirrosis supone la sustitución de tejidos sanos, por nódulos y tejidos fibrosos que suponen una alteración en la función hepática del hígado.

Cirrosis: Causas

En la mayoría de los casos, el origen de la enfermedad es el abuso de alcohol (cirrosis alcohólica), aunque también puede deberse a una infección viral. 

La infección viral puede venir de la hepatitis B o C, pero son muy poco frecuentes.

Cirrosis: Síntomas

Los síntomas aparecen cuando el hígado se encuentra fuertemente afectado (un 80% más o menos) y se manifiesta como:

- Fatiga

- Diarreas

- Náuseas

- Ictericia

- Hemorragia digestiva

- Aumento del volumen abdominal

Cuando aparecen estos síntomas es importante consultar al médico, ya que realizará una biopsia en el hígado para observar las lesiones del órgano. 

El examen clínico se completará con un análisis de sangre que indicará si el funcionamiento del hígado es correcto y una ecografía.

Cirrosis: Tratamiento

Se trata de una enfermedad irreversible, siendo la única solución de cura total el trasplante de hígado.

Antes de llegar a esta solución, las medidas que se adoptan son las adecuadas a cada caso según el origen de la cirrosis.

En caso de personas con problemas con la bebida, se aconseja la abstinencia, así como dejar el tabaco. Si se trata de una cirrosis asociada a la diabetes, será necesario controlar el peso.

Cirrosis: Complicaciones

En el caso de que no se cuide adecuadamente la cirrosis puede dar lugar a una descompensación en el hígado que lleva a una incapacidad funcional. 

Las complicaciones en la cirrosis además pueden llevar a la ictericia, la encefalopatía, cáncer de hígado, entre otras.

La operación se considera una última opción por los riesgos que supone, además de la dificultad en encontrar un donante compatible.

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