ajo

¿Tú mejor amiga está todo el día hablándote de los beneficios del ajo para adelgazar y no te lo crees? Ohmirevista te lo explica todo sobre este alimento injustamente ignorado.

Ventajas del ajo

El ajo es un alimento bueno para la salud por excelencia. Además, sus propiedades se conocen desde hace mucho tiempo, los romanos de la antigüedad ya lo utilizaban como antídoto, pues es un antiséptico muy eficaz para los sistemas respiratorio y digestivo. 

Otra de sus características son su acción fluidificante de la sangre, que ayuda a prevenir la ateroesclerosis y la angina de pecho, y su estimulación de la digestión gracias a su efecto favorable sobre la microbiota intestinal. Contiene también una elevada tasa de vitaminas A, B, C y E, ¡ideales para hacer frentes a los resfriados del invierno!

Con relación al adelgazamiento, ayuda a sentirse saciado con mayor rapidez: si aderezas la ensalada con ajo, te saciarás rápidamente, y añadirás menos vinagreta, ¡ya que su sabor le dará otro toque a los ingredientes! El ajo también estimula el metabolismo del organismo, teniendo, por lo tanto, un gran efecto quemador de grasa.

Cómo consumir ajo

¡Es preferible espolvorear el ajo en distintos platos a masticar un diente de ajo crudo! Al tener un sabor tan potente, es posible que te cueste ingerirlo solo. Así que, lo que sí puedes hacer es añadir un diente machacado a las sopas, potajes, ensaladas, adobos y aderezos (pesto y distintas salsas), entre otros. 

Y si no aguantas el olor a ajo (y temes conservar el mal aliento tras consumirlo), existen cápsulas de ajo desodorizado. Pero debes saber que los principios activos del ajo se contienen principalmente en su "jugo", por lo que se cuestiona su eficacia.

Efectos secundarios del ajo

El ajo es un alimento muy sano, ¡pero no debemos abusar! Si se ingiere en exceso, puede provocar problemas gástricos. Su efecto sobre la glucemia puede acarrear problemas en los diabéticos que consuman demasiado. Como ya es bien sabido, le da al aliento un olor... peculiar, y eso es debido a los gases que libera durante la masticación y la digestión. 

Y lavarse los dientes o masticar chicle tras haber comido ajo, no tiene prácticamente ningún efecto para atenuar ese olor: ¡hay que esperar unas 3 horas hasta que desaparece! Sin embargo, parece que masticar hojas de perejil o de menta ayuda a disimular el olor a ajo. ¡No subestimes al perejil, no sirve únicamente como decoración de los platos en restaurantes!

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